El Consejo de Estado suspendió provisionalmente la resolución con la que el Gobierno Nacional autorizó la instalación de la mesa de diálogos de paz con la autodenominada Segunda Marquetalia, una de las estructuras armadas que han hecho parte de la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro.
La decisión no es una sentencia definitiva, pero sí deja sin efectos, por ahora, el acto administrativo que habilitaba esa negociación política. En otras palabras, el alto tribunal frenó temporalmente la resolución mientras estudia de fondo si se ajusta o no a la ley.
La resolución suspendida es la 064 del 28 de febrero de 2024, expedida por la Presidencia de la República, mediante la cual se autorizó la instalación de la Mesa de Diálogos de Paz con la Segunda Marquetalia.
¿Por qué se cayó provisionalmente la resolución?
El punto central de la decisión está en la naturaleza jurídica de la Segunda Marquetalia.
Según el auto, la Ley 2272 de 2022, conocida como la Ley de Paz Total, abrió dos caminos distintos para el Gobierno frente a estructuras armadas. El primero permite negociaciones políticas con grupos armados organizados al margen de la ley. El segundo permite acercamientos y conversaciones con estructuras de crimen de alto impacto, pero con un propósito diferente: lograr su sometimiento a la justicia y su desmantelamiento.
Para la Sala, aunque la resolución del Gobierno trató a la Segunda Marquetalia como un grupo armado organizado al margen de la ley, su naturaleza encajaría más en la de una estructura armada organizada de crimen de alto impacto.
Esa diferencia es clave. Si se trata de un grupo con carácter político, el Gobierno puede adelantar negociaciones de paz. Pero si se trata de una estructura de crimen de alto impacto, lo autorizado por la ley no es una negociación política, sino acercamientos para buscar sometimiento a la justicia y desmantelamiento.
En términos sencillos, el Consejo de Estado no cuestiona que el Gobierno pueda buscar salidas frente a esa organización. Lo que advierte es que la vía usada no sería la correcta.
El contexto de la Segunda Marquetalia
La Segunda Marquetalia es una disidencia de las antiguas Farc, vinculada a exintegrantes que firmaron o estuvieron relacionados con el proceso de paz de 2016 y que posteriormente retomaron las armas. Su origen se remonta a 2019, cuando un grupo de excomandantes anunció su regreso a la lucha armada.
Desde entonces, esta estructura ha sido uno de los casos más complejos para la política de Paz Total, precisamente porque su situación abre una discusión jurídica y política: si quienes dejaron un acuerdo de paz pueden volver a ser tratados como interlocutores de una negociación política o si deben entrar en una ruta de sometimiento.
La mesa con la Segunda Marquetalia fue instalada en 2024 como parte de los diálogos impulsados por el Gobierno Petro con distintos grupos armados.
Un revés para la Paz Total
La suspensión provisional representa un golpe jurídico para uno de los frentes de negociación del Gobierno. Aunque el proceso judicial debe continuar hasta una decisión de fondo, por ahora la resolución que autorizó la mesa queda suspendida.
Esto significa que la discusión no termina con el auto, pero el Gobierno deberá enfrentar un límite importante: la ley, según el Consejo de Estado, no le permitía abrir una negociación política con la Segunda Marquetalia bajo la categoría que usó en la resolución.
El debate de fondo será si la Presidencia tenía competencia para darle ese tratamiento a la organización y si la resolución respetó los límites fijados por la Ley de Paz Total.
Por ahora, la decisión deja una conclusión clara: para el Consejo de Estado, el camino frente a la Segunda Marquetalia no podía ser una mesa de negociación política, sino acercamientos orientados al sometimiento a la justicia y al desmantelamiento de la estructura.
