En esta época de alegría y de compartir, el corazón se llena de alegría y se nubla un poco frente a la realidad. Las ideas sobre qué regalar se van agotando y surge la fantástica idea de regalar un perro o un gato sin tener verdadera claridad de la responsabilidad que esto acarrea.
Muchos soñamos con ver el 24 de diciembre un hermoso cachorro con moño rojo en el árbol, o con ver la cara de emoción de nuestros hijos cuando este pequeño peludito les de su primer lambetazo. Pero la realidad de miles de animales entregados como regalos en esta época es desafortunada.
Estudios de población callejera recientes comprueban que el primer trimestre del año es donde hay un alto número de abandono de animales en las calles y refugios.
La llegada de un nuevo miembro de la familia es una decisión que influirá sobre todos miembros del hogar por los siguientes 13 años aproximadamente .En la decisión se debe tener en cuenta si todos están dispuestos a asumir su parte de responsabilidad en el cuidado del animal.
Tener en cuenta el deseo de la persona a quien se le regala el animal también es de mucha importancia, es vital que esta persona haya podido expresar su deseo de tener un animal de compañía y que entienda la gran responsabilidad que esto acarrea.
Si es un niño a quien va dirigido el regalo es muy probable que su interés baje al pasar la novedad de la llegada del cachorro, o a medida que el niño va creciendo sus intereses y gustos van cambiando y es en estos momentos donde se ven las triste situaciones de perros encerrados en balcones todo el día.
También es muy importante que la persona tenga la posibilidad de escoger al animalito indicado, esto ayuda en la construcción de un vínculo y baja la tasa de abandono al recibir al animalito deseado.
El factor económico, tiempo de ejercitación, aseo y hasta las vacaciones deben ser tenidas en cuenta al momento de recibir un animal en casa. Tener un animal en óptimas condiciones cuesta dinero, hay que vacunarlos, desparasitarlos, llevarlos a controles veterinarios y tener siempre su alimento fresco en casa.
Se debe contar con tiempo para compartir con ellos y ejercitarlos, un animal, al igual que los humanos, sufren mentalmente al no poder cambiar de ambiente y tener momentos de esparcimiento y recreación.
Sus condiciones de aseo deben ser tenidas muy en cuenta, y saber que hay que recoger durante toda su vida al menos 7300 veces su excremento.
Por otro lado los temas de salud en la familia deben también juegan un papel importante, si hay personas alérgicas o con alguna condición especial de movilidad es mejor re evaluar el tema, los índices de abandono o retorno a los refugios son altísimos debido a esta condición.
Así como hay personas que desean animales en navidad hay familias que no saben qué hacer con ellas, llegan las vacaciones y lastimosamente muchas veces son dejados a su suerte encerrados en casas con algo de provisiones de agua y alimento. Para evitar este tipo de lamentables situaciones están los hoteles caninos y algunas guarderías para gatos, pero ¿qué sucede cuando son hamsters, peces o pájaros? Siempre hay que tener en cuenta que se debe contar con alguien que se haga cargo en las temporadas de vacaciones.
Los animales no son juguetes y deben ser tratados y recibidos en las familias con todo el compromiso y responsabilidad que ellos se merecen. Siempre pensando en el bienestar, tranquilidad y cuidados que necesitan.
