La celebración por el triunfo de México ante Ecuador terminó en tragedia en Ciudad de México. Tres aficionados fallecieron por asfixia durante los festejos que se registraron la noche del martes en el centro de la capital mexicana, luego de que la selección lograra avanzar a los octavos de final del Mundial 2026.
¿Qué ocurrió durante los festejos?
Tras el pitazo final, miles de personas salieron a las calles para festejar la victoria de México 2-0 sobre Ecuador. La concentración principal se registró en los alrededores del Ángel de la Independencia, el Paseo de la Reforma y otros puntos del centro de la ciudad.
En la zona se habían instalado pantallas gigantes para seguir el encuentro, mientras que los festejos se extendieron por varios kilómetros entre el Zócalo, Reforma y las inmediaciones del Bosque de Chapultepec.
De acuerdo con la Secretaría de Salud capitalina, tres personas fueron encontradas inconscientes en calles cercanas al Paseo de la Reforma.
Las víctimas fueron identificadas como una mujer de 48 años, un hombre de 44 años y una joven de 19 años. Las autoridades informaron que fallecieron por asfixia, aunque hasta el momento no entregaron mayores detalles sobre la forma exacta en la que ocurrieron los hechos.
Autoridades pidieron no acercarse más a la zona
La jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, aseguró que los equipos de emergencia atendieron el reporte de las tres personas inconscientes, pero ya no tenían signos vitales.
La mandataria local también hizo un llamado a celebrar con responsabilidad y pidió a la ciudadanía no seguir llegando al Ángel de la Independencia ni a Paseo de la Reforma, debido a la alta concentración de personas. Según Brugada, cerca de un millón de ciudadanos estaban en las calles durante los festejos.
El triunfo que desató la celebración
México venció 2-0 a Ecuador en el partido de eliminación directa y consiguió avanzar a los octavos de final del Mundial 2026. La victoria generó una de las celebraciones más grandes en la capital mexicana durante el torneo.
Sin embargo, la fiesta terminó empañada por la muerte de los tres aficionados, lo que abrió nuevamente el debate sobre la seguridad, el control de multitudes y los protocolos de atención durante eventos masivos.
