Isabella Saavedra Caicedo fue encontrada sin vida después de varios días de búsqueda entre los escombros que dejó el terremoto que golpeó a Cali el pasado 10 de agosto.
La joven hacía parte de una familia que sufrió una de las tragedias más dolorosas tras el movimiento telúrico. Isabella era una de las trillizas de la familia Saavedra Caicedo, junto con Sofía y Ana María.
El hallazgo de Isabella se produjo después de que organismos de rescate y voluntarios adelantaran durante varios días las labores de búsqueda entre los restos de la estructura colapsada.
La tragedia de las trillizas
La muerte de Isabella se suma a la de su hermana Sofía, quien había sido encontrada sin vida días antes. De esta manera, dos de las tres hermanas trillizas fallecieron como consecuencia del terremoto.
Ana María, la tercera de las hermanas, sobrevivió al desplome, pero resultó gravemente herida. Según sus familiares, sufrió lesiones en los brazos y una fractura de pelvis.
La joven ya fue sometida a una cirugía y permanece en recuperación, acompañada por sus familiares, mientras enfrenta las consecuencias físicas y emocionales de la tragedia.
Sus padres también murieron
La tragedia golpeó también a los padres de las jóvenes. Víctor y Victoria fueron encontrados sin vida entre los escombros de su vivienda y, de acuerdo con sus familiares, sus cuerpos fueron hallados abrazados.
La familia había compartido momentos juntos pocos días antes de la emergencia. Fotografías de celebraciones familiares y otros recuerdos muestran la cercanía que mantenían sus integrantes.
Camila Martínez Sierra, allegada a las víctimas, recordó especialmente a Sofía y destacó el cariño que recibía dentro de su familia.
“Toti era una niña llena de amor, rodeada de una familia que la amaba profundamente”, señaló.
La familia busca apoyo para Ana María
Tras la tragedia, los familiares de los Saavedra Caicedo iniciaron una campaña para reunir recursos destinados a cubrir los gastos médicos de Ana María, los servicios funerarios y la reconstrucción de lo perdido.
El objetivo, explicaron, es que Ana María pueda concentrarse en su recuperación sin tener que enfrentar además las dificultades económicas derivadas de la emergencia.
La familia también ha señalado que el dolor no termina con el cierre de las labores de rescate, pues ahora deberán afrontar la pérdida de varios de sus integrantes y acompañar a Ana María en el largo proceso que comienza tras sobrevivir al terremoto.
