La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales advirtió que el país tiene una ventana de 132 días para reducir el riesgo de una crisis urbana por el fenómeno de El Niño. La alerta afecta a las 32 capitales y fija el 30 de noviembre como plazo para adoptar decisiones antes de la etapa de mayor impacto.
El llamado está contenido en el informe Fenómeno de El Niño 2026-2027: Alerta Urbana, elaborado por Asocapitales con información del Ideam, la NOAA, XM, la UPME, el DANE, el Instituto Nacional de Salud y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. La temporada de mayor riesgo está prevista entre diciembre de 2026 y abril de 2027.
Siete capitales están en alerta roja
El estudio clasificó las 32 ciudades mediante el Índice Asocapitales de Vulnerabilidad Urbana, una herramienta que busca establecer dónde deben priorizarse los recursos y las medidas preventivas.
En alerta roja fueron ubicadas Santa Marta, con 82 puntos; San Andrés, con 80; Riohacha, con 78; Cúcuta, con 75; Valledupar, con 73; Yopal, con 72, y Quibdó, con 71.
Otras 15 capitales aparecen en alerta naranja, entre ellas Leticia, Ibagué, Cali, Bogotá, Montería, Villavicencio, Cartagena, Barranquilla, Neiva y Bucaramanga. Las diez restantes, incluidas Medellín, Armenia, Pereira, Manizales, Pasto y Popayán, fueron clasificadas en alerta amarilla.
Asocapitales aclaró que el semáforo no califica la gestión de los alcaldes. La clasificación combina información sobre riesgo climático, antecedentes de desabastecimiento, temperaturas, precipitaciones, incendios y capacidad de respuesta territorial, con variables que se actualizan periódicamente y otras de carácter estructural.
La asociación sostiene que cerca del 47 % de la población colombiana vive en las ciudades capitales, donde también se concentra una parte considerable de la demanda de agua y energía. Además, 14 capitales tienen antecedentes de problemas de abastecimiento durante temporadas secas y 207 cabeceras municipales presentan algún nivel de riesgo hídrico.
Agua, energía e incendios concentran los riesgos
La advertencia coincide con el fortalecimiento del fenómeno. El Ideam informó el 10 de julio que existe una probabilidad superior al 97 % de que las condiciones de El Niño persistan hasta el primer trimestre de 2027 y un 81 % de posibilidad de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
El Gobierno había confirmado desde el 11 de junio que el fenómeno comenzó cerca de tres meses antes de lo previsto. Entre sus posibles efectos se encuentran la reducción de lluvias y caudales, el descenso de los niveles de los embalses, el aumento de las temperaturas y una mayor amenaza de incendios de cobertura vegetal.
Para las ciudades, el informe identifica riesgos de racionamiento de agua, incendios forestales y urbanos, presión sobre el sistema eléctrico y las tarifas de energía, además de un posible aumento de enfermedades relacionadas con el calor, el humo y el dengue.
Asocapitales pidió a las alcaldías incorporar recursos para contingencias en los presupuestos de 2027, contratar con anticipación bienes y servicios necesarios, revisar los planes de abastecimiento, reforzar los cuerpos de bomberos y establecer sistemas públicos de monitoreo.
La fecha límite propuesta es el 30 de noviembre. Según la asociación, las medidas que no estén listas para entonces tendrían que ejecutarse durante la contingencia, cuando los costos serían mayores y habría menos margen de respuesta.
