Una familia caleña intenta comenzar de nuevo después de que el sismo de magnitud 7,4 provocara el colapso de la vivienda en la que se encontraba, ubicada en la calle Novena de Cali. Dos padres, su hijo de 10 años y sus dos mascotas sobrevivieron a la emergencia y actualmente reciben atención en uno de los albergues temporales habilitados por las autoridades distritales.
El movimiento telúrico hizo que la estructura de la edificación comenzara a ceder. De acuerdo con el relato entregado por la familia, las paredes se desprendieron de las columnas mientras el polvo cubría los pasillos. En medio de la emergencia, el padre protegió al menor, mientras la madre tomó a Mía, una de sus perritas, y buscaron refugio bajo el marco de una viga principal.
“Pedíamos a Dios: ‘frena, por favor, frena’. Pero se movía cada vez más duro. Cuando paró, nos dijimos: ‘es el momento, vámonos’. Salimos corriendo hacia la calle”, relató Esteban Ospina, padre de familia.
Una vivienda inhabitable después del sismo
Tras ponerse a salvo, Esteban regresó para intentar recuperar los documentos de la familia. Allí encontró escombros y grandes piedras en el suelo. La vivienda fue declarada inhabitable y la familia perdió sus pertenencias materiales.
En medio de la emergencia, Ospina también participó en las labores para ayudar a un vecino que había quedado atrapado bajo los restos de un taxi, según informó la Alcaldía de Santiago de Cali.
Sin una vivienda a la cual regresar y acompañados por sus dos perritas, que también resultaron alteradas por el movimiento telúrico, los integrantes de la familia buscaron orientación con agentes de tránsito y personal de Bienestar Familiar. Posteriormente fueron canalizados hacia el Coliseo de Hockey.
Este escenario deportivo fue adaptado por la Alcaldía de Santiago de Cali y la Secretaría del Deporte y la Recreación como albergue temporal y centro de acopio para atender a personas afectadas por la emergencia.
Las mascotas también recibieron atención
En el Coliseo de Hockey, la familia encontró techo y alimentación, además del acompañamiento de autoridades y equipos institucionales. Sus animales de compañía también recibieron un espacio para recuperarse del impacto generado por el sismo.
“La más chiquita no quería comer, estaba muy asustada. Pero con amor, paciencia y la tranquilidad de estar en un lugar seguro, ya volvió a jugar. Eso a uno lo motiva moralmente. Que nos abrieran los escenarios deportivos fue lo mejor que pudieron hacer”, contó Esteban.
La atención a los animales forma parte de las medidas implementadas durante la emergencia. De acuerdo con el boletín oficial, existen protocolos destinados a la protección y estabilización emocional de las mascotas afectadas por el desastre natural.
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El mensaje de la familia para Cali
Después de perder su vivienda, la familia asegura que la experiencia fortaleció su unión y ahora hace un llamado a la solidaridad durante el proceso de recuperación de la ciudad.
“A mí me ayudaron, por eso si hay que ir a levantar una casa, yo voy y ayudo. A la gente de Cali le digo que no pierda la fe. Históricamente somos la ciudad más resistente. Es momento de demostrar de qué estamos hechos: de fuerza, amor y empatía”, expresó Esteban.
Mientras avanza la atención de los damnificados, el Coliseo de Hockey y otros escenarios de la Unidad Deportiva Panamericana continúan habilitados como refugios temporales. Allí se ofrece valoración médica, asistencia psicosocial, alimentación y espacios seguros para las familias y sus animales de compañía.
Las autoridades también indicaron que las donaciones y los voluntariados destinados a la etapa de reconstrucción se están articulando mediante organismos de control y la Secretaría del Deporte en los puntos de acopio autorizados.
