La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció que cuenta con una reserva cercana a 300.000 metros cúbicos de agua almacenados en 25 Bancos Municipales de Agua (Bama) para enfrentar los posibles efectos del fenómeno de El Niño, cuya probabilidad de consolidación alcanza el 82 %, según el Ideam.
La estrategia busca garantizar el abastecimiento de agua y fortalecer la respuesta de los municipios ante escenarios de sequía, incendios forestales y disminución de las lluvias, fenómenos que podrían extenderse hasta comienzos de 2027.
Los Bancos Municipales de Agua son sistemas diseñados para captar y almacenar agua durante las temporadas de lluvia, con el fin de utilizarla en épocas de escasez. Actualmente, la CAR cuenta con 25 de estas infraestructuras en funcionamiento, incluida la próxima entrega del Bama de Ráquira.
Según la entidad, estas reservas permiten atender emergencias por desabastecimiento, apoyar acueductos rurales y garantizar el suministro para actividades agrícolas y pecuarias durante los periodos de mayor sequía.
Las estructuras están distribuidas en municipios de Cundinamarca y Boyacá como Pacho, Guachetá, Granada, Pasca, Silvania, Chiquinquirá, Simijaca, Nocaima, Sasaima, El Rosal, Saboyá y San Miguel de Sema, entre otros.
La segunda generación de Bancos Municipales de Agua requirió una inversión superior a 21.241 millones de pesos y beneficia de manera directa e indirecta a más de 53.000 personas.
La CAR hizo un llamado a los alcaldes de su jurisdicción para fortalecer los planes de contingencia, mantener en óptimas condiciones estas infraestructuras y promover el uso eficiente del agua ante la posible llegada de un fenómeno de El Niño de alta intensidad.
