Quibdó entra en una nueva etapa de atención tras el terremoto del pasado 10 de agosto. La Alcaldía reporta más de 2.600 viviendas afectadas, de las cuales más de 1.000 son consideradas inhabitables.
Las autoridades adelantan inspecciones para determinar cuáles estructuras pueden ser recuperadas y cuáles deberán ser sometidas a demoliciones controladas. La comuna 5 es una de las zonas con mayores afectaciones, aunque también se han reportado daños en otros sectores de la ciudad.
UNGRD pide no remover escombros de forma indiscriminada
Mientras avanzan las labores de evaluación, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)pidió mantener los protocolos de búsqueda y rescate antes de retirar completamente los escombros de las estructuras afectadas.
La recomendación busca evitar que una remoción sin control pueda afectar las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes o generar nuevos riesgos para los equipos de emergencia.
Quibdó necesita más personal y maquinaria
La Alcaldía hizo un llamado para contar con más ingenieros estructurales, geólogos y geotecnistas, quienes deberán determinar el estado de las edificaciones y los posibles riesgos asociados a movimientos en masa.
También se requieren expertos en demolición y maquinaria amarilla para intervenir de manera segura las estructuras que representen peligro.
La administración municipal pidió apoyo a universidades, gremios de ingeniería y organizaciones del sector para ampliar la capacidad técnica y acelerar las evaluaciones.
El objetivo ahora es avanzar de manera segura desde la atención de la emergencia hacia la demolición de estructuras en riesgo y posteriormente la reconstrucción de las zonas afectadas.
