La tragedia comenzó en la playa Los Cocos, sector de Mendihuaca, donde falleció Nicolás Alberto Camargo Orejuela, un turista bogotano de 41 años que fue arrastrado por la corriente mientras disfrutaba del mar Caribe.
Horas después, una nueva emergencia se registró en la playa Los Ángeles, en el sector de Los Naranjos. Allí murieron Yeraldin Quintero, de 24 años, y Juan Diego Guachemené, de 19, tras ser sorprendidos por el fuerte oleaje. Una cuarta persona fue rescatada con vida y permanece hospitalizada en una clínica de Santa Marta.
Las autoridades explicaron que las condiciones del mar se han deteriorado por el aumento de los vientos, lo que ha provocado olas de hasta cuatro metros de altura y la formación de corrientes de resaca, consideradas uno de los mayores riesgos para los bañistas, incluso para quienes saben nadar.
Tras la seguidilla de emergencias, organismos de socorro reiteraron el llamado a no ingresar al mar cuando existan alertas por condiciones adversas y a seguir las recomendaciones del personal de salvamento y operadores turísticos.
Las tres muertes también reavivaron el debate sobre las medidas de seguridad en las playas del corredor turístico del Parque Tayrona. Habitantes y prestadores de servicios han insistido en la necesidad de fortalecer la presencia de salvavidas, mejorar la señalización de las zonas de riesgo y restringir el ingreso de bañistas cuando el oleaje represente un peligro.
