Fernando Rojas define a Aurelio Cheveroni como el "bufón de la corte". Mientras Amparo Grisales, César Escola y Elder Dayán representan la autoridad y el criterio artístico, el lobo llega para romper el protocolo con humor.
"Mi rol es ser el bufón. Ellos son los reyes y yo soy el recochero, el payaso extraño, el que está fuera de lugar", afirmó el actor entre risas.
Esa dinámica, asegura, es la que permite que el personaje funcione. Incluso destaca la relación con Amparo Grisales, cuya personalidad seria contrasta perfectamente con el caos que genera Aurelio.
"Amparo representa la seriedad y Aurelio el desorden. Esa mezcla siempre ha funcionado porque es una fórmula clásica de la comedia", explicó.
Más de 25 años interpretando al mismo personaje
Fernando Rojas comenzó a interpretar a Aurelio Cheveroni en 1998, cuando el personaje hizo parte de la franja infantil de Caracol Televisión. Con el paso del tiempo, el lobo dejó de ser un simple acompañante para convertirse en uno de los personajes más queridos por varias generaciones de colombianos.
Aunque el programa infantil terminó en 2015, el cariño del público nunca desapareció.
"Lo más gratificante es que la gente todavía me recuerda por Aurelio. Es un personaje que hago con el máximo amor y que marcó mi carrera", señaló.
El actor reconoce que interpretar al mismo personaje durante tantos años tiene ventajas y desafíos. "Uno crea una conexión muy íntima con el personaje y cada vez resulta más fácil interpretarlo. Lo complejo llega cuando debes hacer otros personajes y procurar que no se parezcan a Aurelio. Eso ya me ha pasado", confesó.
Un artista más allá de Aurelio Cheveroni
Aunque millones de colombianos lo identifican por el famoso lobo, Fernando Rojas también ha construido una sólida carrera en las artes escénicas. Es actor de teatro, dirige una compañía de producción artística y participa en montajes de humor negro, clown y teatro de bufones.
Además, desarrolla otras facetas creativas como la pintura y la música.
Aunque no proviene de una familia de actores, asegura que el arte siempre estuvo presente en su hogar. "Mi abuela y mi hermano son artesanos. No vengo de una familia de artistas, pero sí de personas que crean con las manos", concluyó, convencido de que esa sensibilidad fue el punto de partida de su vocación artística.
