Colombia contará con un paquete financiero de USD 9.000 millones para impulsar proyectos estratégicos entre 2026 y 2030. Se trata de la apuesta más ambiciosa que CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— ha anunciado para el país.
El acuerdo fue presentado durante un encuentro entre el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, y el presidente electo Abelardo de la Espriella, acompañado por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, y el ministro designado de Hacienda, Miguel Gómez Martínez.
Los recursos estarán orientados a cuatro prioridades del nuevo Gobierno: seguridad energética, infraestructura para la productividad, prosperidad e inclusión social, y fortalecimiento territorial.
Recursos para convertir proyectos en oportunidades
El presidente electo destacó que el respaldo de CAF permitirá acelerar iniciativas capaces de generar resultados concretos para los colombianos.
“Este acuerdo con CAF no es un mero compromiso financiero; es una manifestación de confianza en el futuro de Colombia. Este respaldo nos permitirá avanzar en nuestras prioridades de desarrollo y convertir cada dólar en obras, infraestructura, energía, agua potable, empleo y oportunidades que mejoren la calidad de vida de los colombianos”, afirmó Abelardo de la Espriella.
CAF pondrá a disposición del país su capacidad financiera, experiencia en estructuración de proyectos y conocimiento técnico. El propósito será transformar el potencial productivo, energético, ambiental y humano de Colombia en nuevas oportunidades de desarrollo.
Seguridad energética
Una parte de los recursos respaldará la modernización y diversificación del sistema energético colombiano.
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Este eje contempla proyectos de energías renovables no convencionales, expansión de las redes de transmisión y distribución, y nuevas soluciones de almacenamiento que contribuyan a garantizar un servicio estable para hogares y empresas.
La apuesta también busca aprovechar responsablemente los recursos naturales e incorporar tecnologías que fortalezcan la seguridad energética del país.
Infraestructura para conectar las regiones
El segundo componente estará enfocado en obras de transporte, logística y conectividad digital que reduzcan costos y acerquen las regiones a los mercados nacionales e internacionales.
Los recursos podrán apoyar proyectos viales, férreos, fluviales, multimodales y de movilidad urbana. También se busca fortalecer los principales corredores logísticos e integrar zonas que históricamente han enfrentado dificultades de acceso y conectividad.
La meta es que una mejor infraestructura se traduzca en mayor competitividad, más comercio y nuevas oportunidades para los territorios.
Inversión social y servicios esenciales
El programa también respaldará proyectos de salud, educación, vivienda, agua potable y saneamiento básico.
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Este eje priorizará a las comunidades que enfrentan mayores brechas sociales y buscará ampliar el acceso a servicios esenciales, fortalecer la formación de capacidades y promover entornos más seguros.
Además, contempla acciones relacionadas con la seguridad ciudadana, la convivencia y el fortalecimiento de las instituciones de justicia.
Más capacidad para departamentos y municipios
El cuarto componente permitirá que departamentos, distritos y municipios cuenten con financiamiento, asistencia técnica y conocimiento para liderar sus propios proyectos de desarrollo.
El objetivo será reducir las desigualdades entre territorios y llevar la inversión a las zonas donde las necesidades son mayores.
Colombia es uno de los países fundadores de CAF y mantiene una relación de cooperación con la institución desde hace más de cinco décadas. Durante ese periodo, el banco ha acompañado proyectos de infraestructura, movilidad, educación, salud, sostenibilidad y fortalecimiento institucional.
Con este nuevo paquete, el Gobierno electo busca convertir esa relación histórica en una plataforma para ejecutar obras, atraer oportunidades y mejorar la calidad de vida de los colombianos durante los próximos cuatro años.
