Konciencia

Durante aquellos instantes de angustia comprendimos que todo lo que parecía firme, podía cambiar de repente.
Mientras esperabas una vida diferente, quizá no habías comprendido el milagro de seguir estando vivo.
El camino comienza con preguntas sencillas: ¿qué estoy sintiendo? ¿qué necesito? ¿qué estoy soportando por miedo? ¿en qué momento dejé de escucharme?
Sin advertirlo, convertimos a la pareja en refugio, medicina y respuesta para todo aquello que aún no comprendemos de nosotros mismos.
El valor humano no se gana, es un derecho natural. No tienes que rendir para existir. No tienes que triunfar para ser digno.
El éxito ya no se disfruta, se administra. Se acumulan metas, pero no sensación de plenitud.