Ucrania lanzó un nuevo ataque con drones contra territorio ruso y alcanzó un centro logístico de Wildberries, empresa conocida como el “Amazon de Rusia”, ubicado en las cercanías de San Petersburgo. La ofensiva provocó un incendio de grandes proporciones y una densa columna de humo visible desde distintos puntos de la ciudad.
Las autoridades rusas informaron que durante la noche fueron derribados 571 drones ucranianos, uno de los mayores ataques registrados desde el inicio de la guerra. El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, confirmó el ataque y aseguró que las autoridades trabajaban para atender las consecuencias, aunque no entregó un balance oficial de daños.
Wildberries confirmó la suspensión temporal de actividades en dos de sus centros logísticos afectados por la ofensiva, sin revelar mayores detalles sobre el impacto en sus operaciones.
Este es el tercer ataque contra instalaciones de la compañía en la última semana. Días atrás, otro centro logístico de la empresa fue alcanzado por drones, un hecho que, según reportes rusos, dejó ocho trabajadores muertos y destruyó por completo las instalaciones.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, ha defendido estas operaciones al asegurar que algunos de estos depósitos eran utilizados para almacenar componentes destinados a la fabricación de drones y equipos de navegación para uso militar. Kiev sostiene que estos bombardeos forman parte de una estrategia de “sanciones de largo alcance” como respuesta a los constantes ataques rusos contra ciudades ucranianas.
La ofensiva también obligó a suspender temporalmente las operaciones del aeropuerto Pulkovo de San Petersburgo, afectando cerca de 50 vuelos antes de que las actividades fueran reanudadas horas después.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando. Rusia insiste en mantener sus exigencias territoriales y militares en cualquier negociación de paz, mientras Ucrania mantiene su estrategia de atacar infraestructura considerada clave para el esfuerzo de guerra ruso.
