El excanciller Álvaro Leyva denunció una presunta “operación de sabotaje” del Gobierno Petro contra la administración entrante de Abelardo de la Espriella. Según el exfuncionario, la maniobra buscaría afectar la entrega de información y el funcionamiento inicial del Estado.
Leyva apunta al empalme
El excanciller Álvaro Leyva acusó al presidente Gustavo Petro y a sus ministros de promover una presunta estrategia para generar caos durante los primeros días del gobierno de Abelardo de la Espriella, quien asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto.
En una nueva comunicación, Leyva sostuvo que en varios ministerios se estarían identificando funcionarios de libre nombramiento y remoción para pedirles la renuncia y aceptarla de inmediato. Según su versión, el objetivo sería dejar a los nuevos ministros sin personal clave para entregar información sobre el funcionamiento de las entidades.
El exministro afirmó que la administración saliente buscaría que, al momento del relevo, haya computadores bloqueados, oficinas cerradas y documentos destruidos. También aseguró que la maniobra afectaría la continuidad administrativa y dificultaría el acceso del nuevo gabinete a información necesaria para operar desde el primer día.
Leyva no presentó pruebas públicas adicionales en la comunicación conocida, por lo que sus señalamientos se mantienen como una denuncia política. Hasta ahora, la acusación se conoce en medio de un ambiente de tensión entre el gobierno saliente y el equipo del presidente electo.
La transición llega bajo tensión
El señalamiento aparece después de varios cruces públicos por el empalme presidencial. Tras el escrutinio oficial, el Consejo Nacional Electoral declaró la elección de Abelardo de la Espriella como presidente, con una diferencia estrecha frente a Iván Cepeda. Aunque el Gobierno Petro había dicho inicialmente que estaba listo para la transición, el proceso se ha visto atravesado por cuestionamientos a los resultados, declaraciones cruzadas y decisiones sobre la posesión.
Uno de los puntos recientes de fricción ha sido el lugar de la ceremonia del 7 de agosto. Petro ordenó que ningún establecimiento militar sea usado para la posesión presidencial, mientras el nuevo gobierno ha planteado una ceremonia distinta a la tradición de realizarla ante el Congreso en Bogotá.
En su comunicación, Leyva también defendió que De la Espriella tiene la legitimidad de las urnas y afirmó que debe ser el nuevo presidente quien decida qué funcionarios permanecen, cuáles salen y quiénes llegan a la administración.
El excanciller pidió además a los funcionarios públicos no presentar su renuncia antes del cambio de gobierno. Según él, mantener a los equipos técnicos hasta el relevo permitiría garantizar la entrega de información y evitar vacíos en áreas sensibles del Estado.
