Voto vergonzante: el voto oculto, silenciado o reprimido socialmente

Cada vez más colombianos sienten temor de expresar públicamente sus opiniones políticas o su intención de voto debido al miedo al rechazo.
Créditos:
Crédito: KienyKe

Cada vez más colombianos sienten miedo de expresar libremente lo que piensan o por quién quieren votar. Y eso también habla del país en el que nos hemos convertido.

Existe un concepto que cada vez toma más fuerza en las democracias polarizadas: el voto vergonzante. 

Es ese voto que no se expresa públicamente. El de ciudadanos que prefieren callar por miedo al rechazo, a la crítica o a la estigmatización por pensar diferente. Y Colombia empieza peligrosamente a parecerse a eso.

Nos acostumbramos a etiquetar a las personas según el candidato que apoyan. A dividir el país entre derecha, izquierda y centro como si pensar distinto automáticamente convirtiera al otro en enemigo.

Mientras tanto, el país real sigue esperando respuestas frente a la desigualdad, la corrupción, el abandono del campo, la inseguridad y la falta de oportunidades.

Por eso tal vez llegó el momento de deconstruir el odio. De entender que votar no debería ser “en contra” de alguien, sino pensar colectivamente quién puede conducir mejor a Colombia y qué hará realmente por el país.

También necesitamos abrir puertas y dejar de castigar a quien cambia de opinión o decide escuchar nuevas propuestas. En democracia nadie debería quedar condenado eternamente a una etiqueta política.

Pensar distinto no debería convertir a nadie en enemigo.

La democracia no se fortalece cuando todos piensan igual. Se fortalece cuando podemos disentir sin destruirnos.

Tal vez la verdadera transformación positiva que necesita Colombia empieza el día en que los ciudadanos puedan volver a elegir sin miedo.

Radar K – KienyKe.com. Contenido protegido por derechos de autor. Prohibida su reproducción, adaptación o distribución sin autorización expresa.
Más KienyKe
La ANLA avaló el inicio de obras entre las calles 191 y 245, tras verificar el cumplimiento de los requisitos ambientales.
La entidad reportó daños en 1.631 sedes educativas de 19 departamentos.
Un soldado profesional murió y cinco militares resultaron heridos tras un ataque con drones cargados con explosivos en zona rural de Ábrego, Norte de Santander. La acción fue atribuida preliminarmente al ELN.
Después de un terremoto, el impacto no termina cuando cesan los movimientos. Miedo, ansiedad, tristeza, rabia, incertidumbre y problemas para dormir.