Tolima enfrenta una nueva escalada de incendios forestales que mantiene desplegados a organismos de socorro, Fuerza Pública y autoridades departamentales. La emergencia ha dejado alrededor de 20.000 hectáreas y más de 50 viviendas afectadas, de acuerdo con balances conocidos este viernes.
En una entrevista con Blu Radio, la gobernadora Adriana Magali Matiz advirtió que el departamento registra 24 incendios forestales activos en 14 municipios. Ante la magnitud de la emergencia, la mandataria pidió al Gobierno Nacional reforzar el apoyo aéreo para combatir las llamas: “Necesitamos ayuda helicoportada, los aviones de la Policía”, afirmó.
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Gualanday, uno de los puntos más críticos
La situación genera especial preocupación en Gualanday, corregimiento de Coello, donde el fuego ha avanzado cerca de sectores poblados. En algunos puntos, las llamas llegaron a estar a menos de cinco metros de viviendas, según el alcalde Santiago Herrera. Por el momento, no se registran personas heridas.
Durante la emergencia también resultaron afectados un carrotanque y un restaurante en el sector de Las Avispas, mientras que fue necesario restringir temporalmente el tránsito por la doble calzada de Gualanday debido al riesgo generado por el fuego. Las autoridades mantienen preparado un albergue ante la posibilidad de evacuar familias.
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Tolima permanece en calamidad pública
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó que 150 bomberos se encuentran atendiendo los incendios y que otros 90 uniformados y socorristas fueron movilizados para fortalecer las labores en el departamento. A las operaciones se han sumado unidades de Bogotá, Huila y otras regiones, además de integrantes de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
La crisis llevó al departamento a declarar la calamidad pública el pasado 13 de agosto, cuando se registraban 38 incendios activos en 16 municipios. La medida busca facilitar la movilización de recursos y fortalecer la capacidad institucional para responder a las emergencias.
Las altas temperaturas, el déficit de lluvias, los fuertes vientos y la baja humedad han complicado las labores de control. La Gobernación también ha advertido sobre la incidencia de acciones humanas en la generación de incendios y reiteró el llamado a evitar quemas y cualquier práctica que pueda provocar nuevas conflagraciones.
Mientras continúan las labores de extinción, el reto para las autoridades no solo está en controlar los focos activos, sino también en atender a las familias damnificadas y avanzar en la recuperación de cultivos, fuentes hídricas, fauna y ecosistemas afectados por el fuego.
