Guayabetal enfrenta una nueva emergencia por cuenta de las fuertes lluvias que se han registrado en el oriente de Cundinamarca. El mayor punto de atención se encuentra en el sector de El Ocal, donde el material transportado por las corrientes se ha acumulado alrededor del puente que conecta el casco urbano con varias zonas rurales.
Según explicó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, los sedimentos provienen en parte de material que quedó depositado aguas arriba tras emergencias anteriores. Con cada nueva lluvia, grandes volúmenes vuelven a descender por la cuenca, lo que dificulta los trabajos que se adelantan con maquinaria.
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El agua llegó hasta la estructura del puente Ocal
Uno de los mayores riesgos se concentra en el puente Ocal, infraestructura clave para la movilidad de las comunidades de la zona.
Las autoridades reportaron que el nivel del río superó su sección hidráulica natural, de aproximadamente siete metros, hasta llegar a tocar la superestructura del puente. Pese a la fuerza de la creciente, una evaluación realizada este domingo determinó que la estructura se mantiene en buen estado.
El corredor es especialmente importante porque permite la comunicación con más de 10 veredas de Guayabetal y tres sectores rurales de Acacías, Meta. Autoridades locales habían advertido en días anteriores que una afectación mayor de la estructura podría dejar incomunicadas a numerosas familias.
El alcalde de Guayabetal, Simón Mejía, ha señalado que las crecientes de los ríos Blanco y Negro están superando la capacidad de respuesta de la infraestructura local. De acuerdo con el mandatario, al menos 11 veredas del municipio y tres de Acacías han sufrido afectaciones relacionadas con la emergencia.
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Lluvias también afectaron el acueducto de Guayabetal
La situación no se limita a las vías. Las crecientes también provocaron daños en la infraestructura del acueducto municipal, lo que obligó a implementar un plan de contingencia para abastecer de agua potable a la población mediante carrotanques.
Como medida preventiva, las autoridades habían dispuesto además el cierre nocturno del puente Ocal para todo tipo de vehículos entre las 9:00 p. m. y las 5:00 a. m., debido al riesgo que persiste en medio de las lluvias y el aumento de los caudales.
A las dificultades actuales se suma que otras vías rurales ya han resultado afectadas. Días atrás, autoridades locales reportaron cinco veredas aisladas y la pérdida del puente que comunicaba a las veredas Conucos y San Marcos.
¿Por qué se está acumulando tanto material?
La Gobernación explicó que las corrientes continúan arrastrando grandes cantidades de sedimentos desde las partes altas de la cuenca. Aunque maquinaria trabaja retirando material de los ríos Negro y Blanco, las nuevas precipitaciones hacen que parte del avance conseguido se pierda y los sedimentos vuelvan a concentrarse cerca del puente.
Por esta razón, las autoridades mantienen el monitoreo y estudian alternativas para recuperar la capacidad hidráulica del sector, disminuir el nivel del agua y habilitar un paso alterno para las comunidades rurales en caso de que sea necesario.
El riesgo también se extiende a los movimientos en masa. El Sistema Nacional de Gestión del Riesgo mantenía para Guayabetal un pronóstico de amenaza alta por deslizamientos, debido a la combinación de lluvias intensas o prolongadas y las condiciones del terreno.
Las autoridades recomendaron evitar desplazamientos por sectores restringidos, especialmente durante la noche y mientras se presenten lluvias fuertes, así como atender únicamente las indicaciones de los organismos de emergencia.
