La intensa temporada de lluvias sigue dejando graves afectaciones en Casanare. Las inundaciones ya comprometen cerca de 13.000 hectáreas de cultivos de arroz que estaban próximas a ser cosechadas, generando pérdidas económicas para cientos de productores y afectando a miles de familias que dependen de esta actividad.
La emergencia se originó por el desbordamiento de los ríos Tocaría, Pauto, Cravo Sur y Casanare cuyas crecientes anegaron extensas zonas agrícolas en uno de los departamentos que más aporta a la producción nacional de arroz, cerca de un 36%.
De acuerdo con el Comité de Arroceros de Casanare, gran parte de los cultivos ya se encontraba en la etapa final de producción, por lo que las pérdidas son considerables y representan un duro golpe para la economía de los agricultores.
Las afectaciones no se limitan a los arrozales. Las lluvias también han deteriorado vías terciarias y puentes, dificultando el transporte de las cosechas hacia los molinos y complicando la movilidad en varias zonas rurales.
Pese a la magnitud de la emergencia, Camilo Pinzón, vocero de Fedearroz envió un mensaje de tranquilidad a través de Kienyke al señalar que no existe riesgo de desabastecimiento de arroz en el país. El gremio explicó que actualmente hay inventarios suficientes para atender la demanda nacional y garantizar el suministro.
Frente a un posible incremento en el precio del arroz durante los próximos meses, la Federación aclaró que, de presentarse, obedecería a las dinámicas normales del mercado y no directamente a las inundaciones registradas en Casanare.
Mientras tanto, los agricultores mantienen la esperanza de que las lluvias disminuyan en las próximas semanas para iniciar la recuperación de los cultivos y evitar que las pérdidas continúen aumentando.
