Durante años, nadie pareció verlos. En una casa rural de Hamden, Ohio, 16 niños habrían permanecido prácticamente aislados del mundo exterior, sin escuela, sin registros visibles y en condiciones que las autoridades calificaron como deplorables.
El caso salió a la luz cuando agentes llegaron a la vivienda para ejecutar una orden de registro relacionada con otra investigación. No buscaban a 16 menores. No esperaban encontrar una escena que, días después, sigue estremeciendo a Estados Unidos.
Los niños tenían entre 18 meses y 18 años. Según las autoridades, varios presentaban graves afectaciones de salud y retrasos en su desarrollo. Siete tuvieron que ser trasladados a hospitales y dos fueron llevados en helicóptero a centros especializados en trauma por la gravedad de sus lesiones.
El fiscal general de Ohio, Andy Wilson, describió lo ocurrido como una de las peores escenas de su carrera.
“Lo que vimos fue pura maldad”, afirmó.
Una vida encerrada en una habitación
De acuerdo con la investigación, la mayoría de los menores habría pasado gran parte de los últimos cuatro años confinada en una habitación de aproximadamente 3,7 por 3,7 metros. Allí, según las autoridades, permanecían en medio de suciedad, basura y desechos humanos.
El sheriff del condado de Vinton, Ryan Cain, fue aún más gráfico al describir el estado de la vivienda.
“La mayor parte de nuestro ganado vivía en mejores condiciones que los niños”, aseguró.
La investigación reveló otro dato estremecedor. Ninguno de los menores estaba inscrito en la escuela. Algunos no podían hablar y una joven de 18 años, con discapacidad del desarrollo, no podía escribir su propio nombre.
Para los investigadores, ese aislamiento no fue accidental. Las autoridades creen que la familia se movió por distintos condados del sur de Ohio desde al menos 2008 y evitó dejar rastros médicos, escolares o administrativos que pudieran alertar sobre la existencia de los niños.
Una familia fuera del radar
Hamden es una pequeña localidad de menos de mil habitantes. Varios vecinos dijeron que nunca habían visto menores en la propiedad, lo que aumentó el desconcierto tras conocerse el caso.
Desde afuera, la vivienda no parecía revelar lo que ocurría en su interior. Tenía servicios públicos activos y los impuestos estaban al día. Pero, según las autoridades, por dentro las condiciones eran insalubres y no aptas para que vivieran menores de edad.
Por el caso fueron arrestados Gary Siders Sr., Christina Siders, Gary Siders II y Elizabeth Siders, integrantes de la misma familia. Las autoridades los señalan como los padres y abuelos de los menores.
Los cuatro enfrentan 16 cargos por poner en peligro a menores con resultado de lesiones físicas graves. Durante su primera comparecencia judicial se declararon inocentes y un juez fijó una fianza de 300.000 dólares para cada uno. Además, les prohibió cualquier contacto entre ellos y con los niños mientras avanza el proceso.
El fiscal del condado de Vinton, William Archer, aclaró que, hasta el momento, las autoridades no manejan el caso como una situación de trata de personas, sino como un presunto caso de abuso y negligencia dentro del núcleo familiar.
Los niños quedaron bajo protección
Tras el rescate, los 16 menores quedaron bajo protección del Estado. Las autoridades trabajan ahora para obtener su custodia temporal y garantizar atención médica, psicológica y social.
Equipos forenses, investigadores de la Oficina de Investigación Criminal de Ohio y unidades de atención a víctimas continúan recopilando pruebas para reconstruir lo que ocurrió dentro de esa vivienda y durante cuánto tiempo los niños estuvieron en esas condiciones.
El gobernador de Ohio, Mike DeWine, calificó el caso como “desgarrador” y aseguró que las entidades de protección infantil trabajan para atender a los menores.
Seis días después del hallazgo, la pregunta que sigue abierta no es solo qué ocurrió dentro de esa casa, sino cómo 16 niños pudieron permanecer tanto tiempo fuera de la vista de todos.
“Se hará justicia para estos niños”, prometió Wilson.
