La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, actualizó su Lista Roja y elevó a 49.505 el número de especies amenazadas de extinción en el planeta.
La organización ha evaluado 175.909 especies de animales, plantas y hongos. De ellas, 10.947 se encuentran en peligro crítico, mientras que miles más están clasificadas como vulnerables o en peligro. Además, 951 especies ya figuran como extintas o extintas en estado silvestre.
Entre las principales causas de esta crisis se encuentran la destrucción de los hábitats, la minería, el cambio climático, las especies invasoras y la expansión de proyectos de infraestructura.
La minería submarina pone en riesgo la vida del océano
La actualización alertó especialmente sobre las consecuencias que podría tener la minería en aguas profundas. De 201 especies de moluscos estudiadas en zonas hidrotermales del océano, 125 están amenazadas por la posible extracción de minerales.
Estos animales viven cerca de fuentes de agua caliente en el fondo marino y dependen de ecosistemas muy delicados. La exploración minera puede levantar sedimentos, contaminar el agua y afectar su alimentación y reproducción.
Entre las especies en riesgo se encuentra el Lirapex felix, un pequeño caracol marino clasificado en peligro crítico por las actividades de exploración en el océano Índico.
La rana de lluvia del desierto pierde su hábitat
Otra de las especies afectadas es la rana de lluvia del desierto, que habita en zonas arenosas de Sudáfrica y Namibia.
Este animal pasó de estar casi amenazado a ser considerado vulnerable debido a la minería de diamantes, la construcción de proyectos energéticos, el comercio ilegal de mascotas y el aumento de las temperaturas.
La UICN estima que su población podría disminuir cerca de un 20 % durante la próxima década si no se adoptan medidas para proteger su hábitat.
Plantas y mamíferos también están desapareciendo
La Lista Roja también advirtió sobre especies vegetales como el serbal de Wilmott, un árbol que solamente crece en una zona del Reino Unido y que ahora está en peligro crítico por las obras de infraestructura y una enfermedad aún no identificada.
Además, la actualización confirmó la extinción de cinco pequeños marsupiales australianos, entre ellos el bettong pequeño y varias especies de mulgaras. La llegada de gatos y zorros a sus territorios fue una de las principales causas de su desaparición.
El numbat muestra que la conservación funciona
El reporte también presentó un caso positivo. El numbat australiano, un marsupial que se alimenta principalmente de termitas, mejoró su clasificación gracias a programas de reproducción, protección de su hábitat y control de depredadores.
Su población pasó de cerca de 300 individuos en la década de 1970 a entre 2.000 y 3.000 ejemplares en la actualidad.
Aunque todavía necesita protección, su recuperación demuestra que las acciones de conservación pueden evitar la desaparición de especies amenazadas.
