El senador republicano Lindsey Graham, una de las figuras más influyentes del Partido Republicano y estrecho aliado del presidente Donald Trump, murió a los 71 años tras una breve y repentina enfermedad, informó su oficina.
Graham falleció en la noche del sábado 11 de julio, según el comunicado divulgado por su equipo, en el que su familia agradeció las oraciones y pidió privacidad en medio del momento difícil.
El senador representaba a Carolina del Sur en el Senado de Estados Unidos desde 2003 y se encontraba en campaña para buscar un nuevo periodo. Hace pocas semanas había recibido el respaldo público de Trump para su reelección.
Una figura clave del trumpismo
Aunque en los primeros años fue crítico de Trump, Graham terminó convertido en uno de sus principales aliados dentro del Senado. Su cercanía con el mandatario lo ubicó como una voz relevante en debates sobre seguridad nacional, política exterior y asuntos judiciales.
Trump había destacado recientemente su relación política y personal con Graham, a quien respaldó en medio de la contienda republicana en Carolina del Sur.
Voz dura en política exterior
Graham también fue reconocido por sus posturas firmes frente a Irán, su respaldo a Israel y su apoyo a Ucrania en medio de la guerra con Rusia. En el Senado, fue una de las voces republicanas más activas en temas de defensa y relaciones internacionales.
Su muerte generó reacciones de figuras políticas dentro y fuera de Estados Unidos. De acuerdo con reportes internacionales, dirigentes como Trump, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu destacaron su papel en la política exterior estadounidense.
La muerte de Graham también abre un nuevo escenario político en Carolina del Sur. Al estar en funciones y aspirar a un nuevo mandato, su fallecimiento obligará a las autoridades estatales a definir un reemplazo temporal y el proceso electoral correspondiente para ocupar su escaño.
Con su muerte, el Partido Republicano pierde a uno de sus senadores más visibles, un dirigente que pasó de ser crítico de Trump a convertirse en uno de sus defensores más constantes en Washington.
