El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció que pidió suspender de inmediato el proceso de empalme con el Gobierno saliente y aseguró que en las próximas horas explicará al país las razones de su decisión.
A través de su cuenta de X, De La Espriella informó que dio instrucciones al vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, para frenar el proceso de transición presidencial. En su mensaje, lanzó fuertes cuestionamientos contra la administración saliente y afirmó que no está dispuesto a “legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional”.
El anuncio marca un nuevo punto de tensión en el empalme presidencial, que ya había iniciado con reuniones entre delegados del Gobierno saliente y del equipo entrante. Según la información conocida, el proceso fue instalado con Germán Ávila, ministro de Hacienda del Gobierno Petro, como delegado de la administración saliente, y con José Manuel Restrepo al frente del equipo del presidente electo.
Una decisión que abre preguntas
La determinación de De La Espriella deja varias preguntas sobre el alcance de la suspensión. Por ahora, no se conoce si se trata de una pausa total, temporal, sectorial o condicionada a nuevas reglas para la entrega de información.
El empalme presidencial no es solo un trámite político. Está regulado por la Ley 951 de 2005, que establece las normas para la entrega y recepción de asuntos y recursos públicos del Estado. Además, el Gobierno saliente expidió la Directiva Presidencial 6 de 2026, con lineamientos para el proceso de empalme en ministerios, departamentos administrativos y entidades de la Rama Ejecutiva.
De La Espriella aseguró que durante la mañana se dirigirá al país a través de sus redes sociales para explicar las razones de la decisión y las medidas que adoptará de inmediato.
Tensión en la transición
El episodio ocurre en medio de un ambiente político cargado. En los últimos días, el empalme había estado atravesado por diferencias entre los equipos entrante y saliente, especialmente por solicitudes de información, alertas sobre decisiones administrativas y cuestionamientos relacionados con contratos, nombramientos y compromisos adquiridos en el tramo final del Gobierno.
Con esta decisión, el proceso de transición deja de ser un trámite técnico y se convierte en un nuevo escenario de confrontación política.
La explicación que entregue De La Espriella será clave para establecer si la suspensión del empalme responde a una pausa estratégica, a una presión sobre el Gobierno saliente o a una ruptura más profunda en la transición presidencial.
